Desde @vox_alcorcon hemos llevado al Defensor del Pueblo el asunto del crematorio-tanatorio que pretenden construir en #Alcorcón.
Desde VOX en Alcorcón lo tenemos claro: la construcción del crematorio-Tanatorio es culpa tanto del PP como del Psoe. Es una oda del bipartidismo a gobernar de espaldas a los vecinos.
Pero es que el tanatorio-crematorio de Urtinsa no es sólo una mala decisión puntual: es el mejor monumento a décadas de pereza política en este Ayuntamiento.
Para comenzar, el suelo sobre que se ubica la parcela fue objeto de una modificación puntual aprobada en pleno por un gobierno del PSOE en 2007 y aprobada definitivamente por un gobierno del PP en 2012. Es decir, gracias a que el PP no cambia nada del PSOE cuando gobiernan, pagan los vecinos de #Alcorcón.
La licencia de nueva planta para el proyecto de la calle Industrias, 19, fue aprobada por la Junta de Gobierno Local el 10 de marzo de 2026, y el expediente recoge que el proyecto se encuadra en la clave 23 grado 1 del planeamiento aplicable.
Y ahí está la raíz del problema: seguimos atrapados en un PGOU de 1999 que aún hoy sigue sirviendo de marco para ordenar una ciudad que ya no es la de 1999. Y cuando hacen modificaciones parciales las hacen para facilitar que puedan pasar cosas como la que ha pasado con el crematorio.
De hecho, el propio Ayuntamiento seguía tramitando en 2024 y 2026 modificaciones puntuales sobre ese mismo PGOU. ¿Y qué pasa cuando PSOE y PP, unos cuando gobiernan y otros cuando miran para otro lado, pasan años sin afrontar una revisión de fondo del urbanismo? Pues pasa exactamente esto: que los polígonos se han quedado pegados a la ciudad, que los usos no se han actualizado a tiempo y que luego aparecen proyectos perfectamente encajables en un papel viejo, aunque social y políticamente sean un disparate hoy.
De aquellos barros, estos lodos. Y otra vez vuelven a pagar los vecinos.
Porque ahora resulta que ese crematorio se ubicaría en una zona próxima a viviendas y junto a comercios, un gimnasio, un hotel, un polideportivo y otros usos cotidianos del entorno, lo que ha provocado un rechazo vecinal que ya se ha traducido en una recogida de firmas muy numerosa.
Y aquí no basta con refugiarse en que “es legal” o en que “el expediente cumple”.
También pueden ser legales las decisiones políticamente insensatas. Lo que se les está reprochando no es sólo si podían dar esa licencia con este marco; lo que se les reprocha es no haber cambiado a tiempo el marco que hacía falta cambiar.
Por eso, los responsables políticos de que hoy estemos discutiendo un crematorio junto a viviendas, comercios y equipamientos son los de siempre: PSOE y PP, el bipartidismo de la dejadez, que durante años prefirió no actualizar la ciudad y ahora pretende que los vecinos carguen con las consecuencias.