Un crematorio en Urtinsa… a pocos metros de viviendas, comercios y zonas deportivas. Hoy apoyamos a los vecinos que se oponen a este proyecto. No hablamos de legalidad, hablamos de sentido común. Porque cuando se permite algo así tan cerca de casas, hoteles y negocios, lo que falla no es la norma… es la gestión. Los vecinos merecen planificación, respeto y que se les escuche antes de tomar decisiones que afectan a su día a día.